viernes, 4 de agosto de 2017


LOS OJOS QUE VEN EL ALMA
(A un nuevo año de vida)

Ojalá pudieras mirarte a través de mis ojos, entenderías que no necesito decir palabra alguna porque hasta con la mirada tiemblo. Dejarías los lamentos y abrazarías las certezas para siempre, porque juntos él y yo somos invencibles. Ojalá pudieras mirarte en mi ejemplo, entenderías que me amas y me odias porque soy tu reflejo y tal vez ya no me juzgarias por mis defectos. Ojalá pudieras mirar más allá de lo que aparento cuando paralizas sin permiso el cuerpo. Comprenderías que en lo que soy conmigo te llevo, que estás en las cosas que hago, digo y pienso, que no he dejado de estar para tí ni un sólo momento, porque no existe entre tú y yo distancia alguna desde que abordaras sin licencia neuronas de ensueño. Si hasta en el latir del pecho te siento cuando por momentos sólo tú eres dueño! Ojalá pudieras mirarte en el tiempo y ver como pasa la lluvia y el viento limpiando, sanando el mal que yo verso. Ojalá me mires y veas lo que expreso pues para mañana empiezo de nuevo. Otro año de vida que suman ya cuarenta y ocho creo, porque ni en el cuerpo, la mente, el alma ni en el corazón los tengo. Déjame vivirlo, no me pongas freno. Los dos lo sabemos sólo es un reflejo, un gran espejismo, un amigo etéreo, que se irá algún día muy lejos muy lejos. Pasarán los días tú yo lo sabemos y el amor eterno sanará el cerebro.




miércoles, 19 de julio de 2017


LA MENTIRA Y LA VERDAD.

Al final, la verdad y la mentira parecen que son igual. Que tan cierto es lo que ves, lo que escuchas o lo que te dicen, que tan falso es lo que aclaman aquellos que dicen ser de buena moral humana, que nada es lo que aparenta lo que hacemos es lo que cuenta, lo que asumimos es lo real, pues es poco lo que se demuestra, sí eres de los que profesa la verdad que todos quieren escuchar.

Es válido decir todo lo que quieran oír y nunca mentiras, pues ellos creen saber cuál es siempre la verdad. Si eres de los que profesa la verdad que todos quieren escuchar, tú existencia enterrarás y el sendero de la vida ladino se tornará. Actúa como quieras, te van a juzgar igual. Vive el camino a lo grande, no te importen los demás.

Aquellos que nunca amaron de tí se retirarán. Los que de moral te hablen envíalos a comulgar pues no hay enfermedad más grave que ésa que llaman Hipocresía Nacional.
Si al final la verdad y la mentira parecen que son igual quédate con la alegría que da la felicidad de romper las convicciones que te hicieron sepultar la vida durante un tiempo que nunca más volverá...



lunes, 12 de junio de 2017


CREO.

Creo en los amores que ven más allá de los cuerpos y leen almas.

Creo en el respeto, la lealtad y la fidelidad para con la persona amada.

Creo en la familia y en los amigos que respetan mis tiempos y decisiones.

Creo en los seres humanos que son capaces de verse a si mismos.

Creo en la generosidad del dar de verdad y de ofrecer aquello que no te sobre.

Creo en la verdad siempre, aunque muera yo al saberla ,aunque mueras tú al decirla.

Creo en los hechos y no en las palabras.

Y sólo creo en mí cuando estoy en calma.


Porque los amores que solo ven cuerpos y no leen almas se terminan con los años.

Porque el insulto, la traición y la infidelidad es cosa de miserables.

Porque la familia y amigos que no respetan solo son buitres al acecho.

Porque los humanos que no se ven a si mismos creen que siempre son los otros los equivocados.

Porque el que da con el corazón, recibe con él alma.

Porque la mentira es para los cobardes.

Porque los hechos permanecen y las palabras se las lleva el viento.

Y porque cuando yo no estoy en calma, puedo ser todo aquello en lo que no creo.

Ya no tengo tiempo para cosas que no tienen alma, amar es un deber, ser amado es un éxito, encontrar a alguien que amas es un logro y permanecer al lado de quien te ama es la vida. He aprendido que a mí ya no me toca rescatar a otros, no necesito salvar a nadie que no ha querido ser salvado.


lunes, 5 de junio de 2017


LA CAJITA DE MÚSICA.

A las siete de la mañana, desde hace ya cuatro años, suena la primera alarma que anuncia la ingesta de esa primera dosis de levodopa que el cuerpo ya reclama. ¿Tendremos suerte hoy? Se pregunta al abrir el pastillero y coger el medicamento que la devolverá a un mundo lleno de libertad de movimientos e independencia por unas horas.

De pequeña siempre quiso tener una caja de música, de ésas que tienen dentro a una muñequita vestida de bailarína. La deseaba tanto que en sueños se veía abriéndola y cómo de ella salía una bella y dulce melodía que bailaba sin parar. Le encantaba bailar, tanto que en esos mismos sueños aquella muñequita cobraba vida y se convertía en bailarina del mejor ballet del mundo.

Paso el tiempo y aquella niña creció. La cajita de música nunca llegó a sus manos, sin embargo el baile había calado tan hondo en ella y disfrutaba tanto de él que no volvió a pensar más en aquella caja. La vida iba sucediéndose y ella se fue haciendo mayor. Estudió, trabajó, se enamoró, fue madre, bailó, se desilusiono, vivió momentos buenos, malos, regulares y algunos que la hicieron caerse y hacerse mucho daño.

Pero de todos ellos salió reconstruida. Como un jarrón chino, sus cicatrices fueron pegadas con el hilo de oro del amor en Dios, en los que la amaban de verdad y en la vida, a la que se aferró en todo momento. Y, como no, en aquello que siempre le había apasionado, el baile. Probablemente ella nunca pensó que esa cajita de música que tanto añoró de pequeña llegaría a su vida en el presente, pero dentro no tendría a la bailarina sino algo muy diferente.

Esta cajita de música es muy especial, pues no sólo no tiene a la bailarina. Tampoco la melodía que surge de ella cada vez que es abierta a lo largo del día es la misma. La sinfonía rosa de la levodopa que cumple su objetivo es maravillosa, pero en alguna ocasión tiene el sonido de aquella que no lo hace y entonces, por unas horas, se cierran las puertas del salón de baile hasta que, en la próxima toma, vuelven a sonar acordes de todos los colores que llenan de nuevo la enorme sala de la luz y el brillo que desprenden sus ojos.

Cuando hace cuatro años me enteré que tenía Parkinson, no podía imaginar que detrás de aquella palabra tan horrible, que me hacía sentír la senectud en mí cuerpo con tan sólo 42 años, pudiera haber algo bueno. Con el tiempo, el tratamiento, aptitudes e ilusiones nuevas cambiaban esa impresión, dejando claro que no era así. El amigo especial, el Duende como yo lo llamo, cambió mí vida y sin duda alguna en muchos aspectos a mejor. A traído a ella momentos únicos y especiales, y con ellos a personas que hoy en día comparten conmigo una vida que yo llamo grande.

Sin duda, en los momentos en que la melodía de la levodopa no alcanza el sonido óptimo, es inevitable tener falta de todo aquello que esa sustancia llamada dopamina provoca en el cerebro de cualquier persona sana, como son el optimismo, la alegría, la movilidad, el equilibrio, una buena escritura, la coordinación y agilidad en el movimiento y tantas otras facultades, capacidades y sensaciones que el enfermo de Parkinson pierde y es entonces cuando el amigo especial enseña su lado más oscuro.

He aprendido a vivir con mi caja de música a cuestas, es lo único que me acompaña las 24 horas del día. Al principio me avergonzaba tener que sacarla en público, era un tabú.
Poco a poco fui introduciendo cambios en ella, la tuve de todas formas y colores hasta que me di cuenta que lo que importa de verdad es que, gracias a ella, la musica suena cada día en mi vida y me permite bailar, saltar, gritar y disfrutar de aquello que un día creí perdido para siempre, y no es así. Item más, desde entonces cuento con la mejor pareja de baile.








miércoles, 31 de mayo de 2017


El CIELO DE MÍ ROCÍO

Cuando las puertas del santuario se cierran por la noche, el pequeño Pastorcillo se baja de los brazos de la Madre y corretea a sus anchas entre las bancas de la estancia que lo alberga. Ella, como todas las madres preocupada por que no le ocurra nada lo llama.
¡Mi niño, no corras que te vas a caer! el le responde, ¡déjame correr un ratito mama, que mis amigos del cielo de tu Rocío quieren jugar conmigo!
En el Santuario se oyen risas y carreras que vienen y van, mientras la Blanca Paloma se queda un instante adormecida.
El alba y el rocío ya anuncian un nuevo amanecer que empieza a reflejarse en las aguas del coto y ella entonces lo llama de nuevo.¡Mi niño vente a mis brazos que es tarde! ¡voy mamita! responde el travieso Pastorcillo, anda duerme bonito mi vida, descansa sobre mi pecho que ahora yo cuido y velo, de los ángeles de mi cielo.



domingo, 23 de abril de 2017


MI COMPAÑERO DE VUELO.

Significas para mi, más de lo que las palabras pueden expresar. Los brazos que me cuidan y los susurros que me alientan. Porque formamos un gran equipo y porque somos mucho más que eso. En nosotros  está la pasión de los amantes, la locura de los novios y el compromiso de los casados. Tú y yo seremos siempre niños, un poco adolescentes y, a ratos, de esos adultos que pecan de serios, pero ante todo somos compañeros de vuelo. 
Eres el mejor colchón para mis caídas. Mi abrigo para el invierno, un soplo de aire fresco en los momentos infernales. Entre tú y yo, hay un idioma diferente con palabras y palabras especiales, construidas en exclusiva y con reserva especial.Te echo de menos muchas veces y muy pocas de más, eso te hace maravillosamente especial. Contigo pienso, hablo, aprendo, lloro, río, sueño y bailo al son de cualquier melodía. Somos nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro, somos la mejor versión de ti y de mí, para nosotros.
Juntos somos perfectamente imperfectos.
Como es natural, no adoro todas tus caras, ni todas tus actitudes, ni siquiera adoro las mías, ¡menuda locura sería! Pero hay algo que no cambiaría por nada y es poder vivir a tu lado, cualquier expresión de la vida... Tú me sujetas y yo me agarro a ti y yo te sujeto a ti, cada vez que tú te agarras a mí y mi  voz y tu voz se hacen canción en nuestras charlas interminables y también en nuestros silencios reconfortantes. Los dos somos seres individuales y no, no nos necesitamos, pero nos preferimos, nos merecemos  y nos elegimos para disfrutar el uno del otro  del paisaje de una vida juntos. 
Nuestro amor se está construyendo con los cimientos del apoyo, el reconocimiento, la admiración y el cariño verdadero. Así estamos construyendo algo más que un amor,  estamos construyendo una complicidad. Cuando llegue el momento de volver al origen con el Padre, yo me llevaré conmigo el mejor regalo que nos puede dar la vida,  el haber conocido el "Amor Verdadero" Te amo porque amarte me llena de felicidad. Gracias por todo los momentos inolvidables que hemos compartido en este año de vida tuyo que hoy termina y da paso a otro del que seguir disfrutando juntos!!

 FELIZ CUMPLEAÑOS MI VIDA!! 




sábado, 22 de abril de 2017


MOTIVOS.

A lo largo de mi vida he tenido motivos para llorar, motivos para reír, motivos para odiar, motivos para perdonar, motivos para morir, motivos para vivir, motivos para tener miedo, motivos para confiar, motivos para errar, motivos para perdir perdón, motivos para amar, motivos para dejar de hacerlo y el principal  motivo he sido y soy yo misma y la responsabilidad de aceptación para asumir mis actos y sus consecuencias, algo que me ha dado y me da derecho a tener motivos cuando los necesite.

Porque cuando la vida me hizo llorar yo supe reír, cuando me hizo odiar yo supe perdonar, cuando me hundió y quise morir yo supe valorarla y decidí vivir, cuando me hizo y me hace tener miedo, confío en quién camina junto a mí. Cuando cometo errores pido perdón desde la humildad  y el corazón.
El odio, el rencor y el ego nos van matando lentamente, saber pedir perdón y perdonar, nos abre una nueva puerta hacia nosotros mismos que se cierra cuando decidimos hacer culpable al mundo de nuestra infidelidad y actitudes hacia los demás, para justificarnos.

No soy la mejor, pero soy única e intento ser la mejor que puedo ser y me quiero por ello. Hubo una vez que dejé que mí personalidad y mí esencia se perdieran.  Jamás volveré a dejár que eso ocurra, pues es lo que me hace ser única, ser yó. Un ser con el alma y el corazón hechos como un jarrón chino, de pedacitos de mi gran vida y que tiene un gran valor. Mi meta es seguír aprendiendo cada día más de mí misma, de mis defectos qué no son pocos y de mis virtudes, que son muchas y así poder amar a los demás desde el amor a mi misma.