Hubo un tiempo...
"Hubo un tiempo en que daba cobijo a cualquiera, abría las puertas y ponía platos de más. Creí que el amor era sinónimo de permanecer, pero la vida me enseñó que hay visitas que no merecen quedarse. Aprendí que hay manos que solo saben vaciar y voces que enmudecen cuando más las necesitas. Ahora la mesa es pequeña, pero está en paz, y solo se sientan y se sentarán quellos que entienden que compartir no es aprovecharse, sino quedarse cuando la luz se apaga."